Hoy a las 19:00 horas, hora peninsular española, los servidores de Cupertino se preparan para uno de los mayores hitos de la compañía en la última década. El lanzamiento de iOS 26 no es una simple actualización de software. Supone un salto sin precedentes que transformará radicalmente la experiencia del usuario. Curiosamente, este hito tecnológico convive con un fenómeno inesperado que empuja en la dirección opuesta: la resurrección del viejo iPod a manos de las nuevas generaciones.
El salto histórico en la nomenclatura
Apple desveló las claves de este nuevo sistema operativo el pasado 9 de junio de 2025 durante la conferencia WWDC, compartiendo protagonismo con la nueva familia del iPhone 17. Lo que más desconcertó en un primer momento fue la decisión de enterrar la secuencia tradicional. La marca californiana ha decidido pasar de iOS 18 a iOS 26 para alinear la versión de su software con el año posterior a su presentación.
Olvidarse de iOS 19 responde a una estrategia unificadora a largo plazo. Pronto veremos cómo esta tendencia se extiende al resto del catálogo, consolidando sistemas homólogos como iPadOS 26, watchOS 26 y macOS 26. Instalar iOS 26 en un iPhone 17 generará inevitablemente cierta desincronización numérica que podría desorientar a algunos compradores. Pese a ello, la compañía busca dotar a sus productos de una coherencia interna que facilite la vida a los usuarios, un movimiento que por otra parte es bastante habitual en la industria tecnológica actual.
Inteligencia artificial y el rediseño Liquid Glass
A nivel visual y funcional, el sistema operativo da un vuelco espectacular. La interfaz estrena el lenguaje de diseño conocido como “Liquid Glass”, una propuesta basada en transparencias, animaciones dinámicas y un llamativo efecto de cristal pulido. Gracias a esto, los botones, las barras de navegación y los fondos adquieren un aspecto mucho más tridimensional y personalizable.
La verdadera revolución del sistema llega de la mano de Apple Intelligence. Hablamos de una inteligencia artificial integrada hasta la médula del dispositivo, capaz de traducir conversaciones en riguroso directo o de filtrar llamadas telefónicas con la ayuda de Siri. Todo esto se procesa mejorando la navegación del terminal gracias a modelos locales, lo que garantiza tanto la eficiencia como la privacidad de los datos. Las opciones de personalización se disparan, abarcando desde la pantalla de bloqueo hasta los widgets y los fondos de la aplicación Mensajes. Se incorpora además una nueva aplicación dedicada en exclusiva a los juegos y un modo inteligente bautizado como “energía adaptativa”.
El tradicional carrete de Fotos también sufre un lavado de cara integral. Ahora organiza el contenido mediante una cronología muy sencilla, separando las colecciones para facilitar las búsquedas. Podrás incluso transformar tus imágenes favoritas en escenas espaciales, logrando un efecto 3D alucinante. Un añadido que entusiasmará a los creadores de contenido es la nueva integración de la aplicación Cámara con los auriculares de la marca. Bastará con mantener pulsados los AirPods o AirPods Pro equipados con el chip H2 para comenzar a grabar vídeo a distancia.
Preparativos y modelos compatibles
Instalar un paquete de software tan pesado, que puede llegar a requerir hasta 20 GB de espacio libre, exige cierta precaución. Apple recomienda encarecidamente realizar una copia de seguridad previa, cargar bien la batería y tener el móvil actualizado a la última versión disponible de la generación anterior antes de proceder. Tras haber protagonizado la fase beta más descargada en toda la historia de la plataforma, es evidente que la expectación es máxima. Todo apunta a que el despliegue a gran escala provocará cierta lentitud y cuellos de botella en los servidores durante las primeras horas. Habrá que armarse de paciencia si quieres ser de los primeros en probarlo.
La lista de terminales compatibles es inusualmente extensa y abarca un total de 25 modelos. Entran en el corte los recientes iPhone 17, 17 Pro, 17 Pro Max y el novedoso modelo Air. También soportarán la actualización todos los dispositivos de la generación previa, incluyendo los iPhone 16, 16 Plus, 16 Pro, 16 Pro Max y la versión 16e. El soporte oficial abarca igualmente la gama completa de los iPhone 15 y iPhone 14, pasando por todas las variantes de los iPhone 13 y iPhone 12 (incluidas sus versiones mini). La compatibilidad llega a estirarse hasta abrazar a los iPhone 11, 11 Pro, 11 Pro Max y al iPhone SE a partir de su segunda generación.
El contraste: la desconexión a través del iPod
Resulta casi poético que, justo cuando los teléfonos alcanzan semejantes cotas de sofisticación e inteligencia artificial, estemos presenciando el resurgir de un reproductor que Apple decidió descatalogar hace ya cuatro años. Las ventas de iPods en el mercado de segunda mano se han disparado últimamente de forma silenciosa pero constante. El motivo principal no es puramente estético ni nostálgico.
Buena parte de estos compradores son jóvenes que buscan escapar de los omnipresentes algoritmos y recuperar la experiencia de escuchar música de forma concentrada. Ben Wood, analista jefe de CCS Insight, lo explica con claridad. Existe una tendencia creciente entre las nuevas generaciones por limitar la facilidad con la que los smartphones secuestran su atención. Se trata de un movimiento impulsado en gran medida por la preocupación en torno a la salud mental y el bienestar digital. Tener un dispositivo dedicado exclusivamente a la música evita caer en el bucle compulsivo de las redes sociales cuando, en realidad, lo único que pretendías era ponerte una canción.
Cualquiera puede tener una de estas joyas tecnológicas acumulando polvo en un cajón. Es cada vez más habitual ver a adolescentes redescubriendo en la mesilla de noche de sus familiares algún viejo iPod Nano plateado, rescatándolo del olvido junto a sus característicos auriculares blancos y su cable de carga original.
Alrededor de este renacer ha florecido una vibrante comunidad en internet. Los usuarios comparten trucos, publican fotos de sus dispositivos y personalizan las carcasas con piezas de colores no oficiales. El abanico de opciones en el mercado de ocasión es inmenso, pues el reproductor dejó multitud de formatos para el recuerdo. Tienes desde el diseño original lanzado en 2001, cuya icónica rueda de desplazamiento se convirtió en una seña de identidad absoluta y que a partir de su sexta generación fue bautizado como Classic. Posteriormente llegaron los compactos Mini y Nano, sin olvidar el minúsculo Shuffle, que prescindía por completo de pantalla. La evolución culminó con el iPod Touch, un dispositivo con panel de cristal táctil que funcionaba con iOS para soportar aplicaciones móviles. Era, a todos los efectos, un iPhone sin capacidades telefónicas, un concepto que hoy cobra más sentido que nunca para quienes buscan un respiro digital.